Me acuerdo de esto:
era un cardumen de sonrisas, se reía
de nada, tontísimamente y hacía que yo
me tentara e hiciera fuerza con el abdomen para no
romperme al medio como un violín húmedo,
estallado
contra el cordón de una vereda
(porque, en verdad, nunca supe qué hacer con las grietas).
Se reía y enseñaba los mismos dientes de las cenas, de [...]